Ojo de Dios
El ojo del universo nos observa figuras infimas, pequeñas tal vez menos que polvo de estrellas. Aquí, en el silencioso pulsar del infinito que se expande transcurre la vida y pretendemos que los astros ponen pauta nos guían o nos alertan. Pero sólo es el movimiento natural es la creación en su proceso natural que no tiene nada que ver en ninguno de los casos, con la suerte. Sólo somos parte de este escenario y jugamos nuestra parte a base de situaciones específicas de decisiones concientes. Diana Olguín





